¿Por qué llamarán “rodar” al hecho de salir a correr un poquito a ritmo
tranquilito? Pues yo lo llamo “salir a
correr tranquilita”. Así de simple. Y así de complicado en ocasiones.
Quedan apenas 16 días para la Marathon
de París y, además de salir a correr tranquilita todas las veces que mis obligaciones laborales y mis odiosas lumbares me lo han permitido, he empezado a pensar en la
banda sonora del paseo parisino.
El año pasado en la Marató de Barcelona
2012, con la maravillosa coincidencia numérica entre mi edad y los km de la
deportiva prueba, decidí seleccionar el mismo número de canciones, todas ellas
“preferidas” y todas ellas escuchadas y/o bailadas en los correspondientes
años, a lo largo de los 42 que llevaba entonces mi vida.
Para mi asombro, en 1969 triunfaban los Creedence Clearwater Revivial y su Proud Mary, además de Jane Birkin y su sensual Je t’aime moi non plus…. Esta última sería muy adecuada para el
rodaje primaveral por Les Champs Elysees.
Pero lo cierto es que hace un año arranqué en el km 1 con una versión de
1969 de Gloria, de Patti Smith,
porque aunque a esa edad no escuchaba música (voluntariamente, al menos)
siempre he tenido por ídolos a las grandes rockeras. Cruzando las torres venecianas grité y grité,
con esa adrenalina que no te deja pensar … grité ese “People say 'beware!' But I don't care. The words are just
rules and regulations to me”.
Por el 5K pasé por el Camp Nou al
ritmo de Abba. Contradiciendo la letra de Waterloo, me prometí que, en La
Marató y en el Barça, rendirse y ser derrotada… ¡nunca!!
Por los 10k troté al ritmo de Olivia Newton John & John Travolta,
intentando recordar cómo me crecía a los 10 años delante del espejo imitando a Fany,
la hermana mayor de una de mis amigas, gran ejecutora del You are the one that I want. Estaba convencida que Fany era
igualita que la Newton-John. Casi segura que si la viera ahora mismito me daría
cuenta de que no. ¡Qué engañosa es la idealización preadolescente!
Contradiciendo a Amélie-S... a veces las versiones son mejores que los originales, y si no escuchen....
Al paso por la media, Smells like teen spirit, de Nirvana, me hizo recordar
la época grunge, trash… o como quiera que se llame. Entonces
se llamaba “yo paso de superficialidades y materialismo, porque con unos mismos
vaqueros (rotos estratégicamente) y unas mismas all-star (o camperas en su defecto),
y una roñosa camiseta de franela, pues puedo
tirar todo el invierno y parte del verano; lo que cuenta es la belleza interior”….
¡Como han cambiado las cosas! (palabra de adicta a Custo).
¿El muro? Pues a los 32K, es decir, en el 2001, disfruté
del silencio, con Depeche Mode….. eso ya son palabras mayores… elecciones algo
más maduras.
Y finalmente, el paso por meta lo hice con …… pues … ¡no me acuerdo!
Tenía el Girls gone Wild de Madonna, por su capacidad para reinventarse a sí misma, y vivir siempre proyectada hacia el futuro, y tenía el Just Can’t get enought, versionado por Nouvelle Vague, simplemente porque me encanta…..
Tenía el Girls gone Wild de Madonna, por su capacidad para reinventarse a sí misma, y vivir siempre proyectada hacia el futuro, y tenía el Just Can’t get enought, versionado por Nouvelle Vague, simplemente porque me encanta…..
pero el año pasado en Barcelona, al paso por meta NO OÍ NADA!!
¿Por qué será? Probablemente me sobraba la música…. En mi cabeza ya había
bastante fiesta.
Repasando la selección musical, hecha con absoluta sinceridad, sin
“pretensionismos”, sin “presentismos”, y sin ninguna vergüenza (debo confesar
que incluso escuché El Gato Triste y Azul que me ponía incansablemente a los 5
años) elaboré, terapéuticamente hablando (aunque con cierto retraso evolutivo) mi cuarentañera crisis, esa recurrente crisis que tantos gastos en psiquiatra y/o cirujano ha
conllevado a tantos de mis coetáneos, runners o no.
A medida que mis zapatillas tragaban kilómetros, iba dejando atrás el
pasado y me iba sintiendo más y más libre, más y más ligera…. Bueno, la pérdida
hídrica acelerada por la cafeína de todos los geles que me zampé supongo que
hizo lo suyo.
Pero el caso es que por ello este año, para el paseo parisino creo que
mejor voy a ir libre de equipaje. Este año sólo habrá presente. El aquí y el ahora se van a imponer.
Quiero silencio. Quiero escuchar mis pasos, mi respiración,
disfrutar de la charla con Amelie-S…. y el/la que se preste... y no quiero perderme esos gritos de ánimo
en francés…. o lo que tengan a bien dedicarme los muchos amigos de mi amante francés
que por el camino espero encontrar.
Por ello amig@s este año he decidido (contradiciendo
a la auténtica Amélie de Poulain y su manía de los ensayos y las obras que nunca se estrenan)
empezar el Marathon de Paris gritando algo así como …. ¡Silencio! ¡Se rueda! Porque esta
obra sí se va a estrenar y para ello mucho se ha tenido que rodar hasta la
fecha.

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