Mis piramidales, el izquierdo más
que el derecho, también protestan. No queda otra que estirarlos mucho para
tenerlos a raya.
Espero que no tengas que recurrir
a un trasplante pionero Amélie-A. Y que, de ser así, no te tatúes nada sobre la
cicatriz que dejaría en tu trasero. No te pega. Me explico… Si lo haces corres
el riesgo de acabar toda llena de tatuajes, con una sudadera con capucha e intentando vender un lema
similar al “where´s the limit?” .Vamos, otra copia (eso sí, en femenino) de las
miles que hay del broker Ajram.
Y no me entiendas mal. A mí Ajram
me parece un tío único. Pero, precisamente ahí está la gracia. En ser único.
Que para eso nos han puesto aquí.
Las copias no dan buen resultado.
No me imagino con una imitación del anorak de Custo que casi me compro hoy en
las rebajas. Estoy segura de que si me hiciera con una copia siempre que lo llevara puesto acabaría pensando en el original. En su textura. En su hechura. En el sonido del "clic" de su cinturón ajustándose a la perfección a mi cintura. Mejor el original que la copia, sin duda.
Con el maratón pasa lo mismo. Por
eso, nos vamos a París Amélie_A. Para no intentar copiar el maratón del año
pasado. Porque su encanto fue tal que repetirlo tan pronto era demasiado arriesgado.Volveremos a Barcelona. Pero cuando no haya riesgo de imitación de 2012.
Así que, seguimos en este nuevo
camino. De momento desconocido, pero con un vuelo reservado. El siguiente paso
será encontrar el límite, o no, en la cursa de Sant Antoni en Barcelona el
próximo 20 de enero. Para eso me saltaré, una vez más, el plan de entreno.
Porque los planes, Amélie-A, como los límites, están para romperlos. Y sino, que se lo pregunten a Josef.
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