A doce semanas de la gran cita con el francés desearía poder afirmar que yo también vibro como tú, Amélie-S, cuando por ejemplo cruzo Les Rambles a las 7:00 AM de vuelta a casa al ritmo de Proud Mary, o cuando regreso a Barcelona tras una "tiradeta llargueta" con l@s compañer@s por el Llobregat.
Pero la cruda realidad es que lo que me hace vibrar por ahora es el maldito piramidal. Ese minúsculo músculo inoportuno del que no sabía nada hasta hace poco. Pues resulta que vibra, chirría, cruje, pellizca, muerde, pinza.... y creo que hasta ha llegado a convulsionar recientemente durante alguna serie, precisamente piramidal. ¿Alguien conoce algún descendiente de Mengele dedicado al contrabando de órganos y que esté dispuesto a extirpármelo y reemplazármelo por un módico, o no tan módico precio? Me pregunto si habrá un mercado negro de piramidales-km 0, procedentes de human@s sedentari@s secuestrad@s en algún país lejano y peligroso. Esta Amélie-A, simplemente por amor, estaría dispuesta a despertarse confusa y mareada con una cicatriz en el culo y metida en una bañera de hielo en algún tétrico y húmedo sótano de un edificio abandonado. Sí, sí, ya me tatuaría algo sobre la horrenda cicatriz!!!
Eso sí, nada de estamparse estúpidas citas motivacionales sobre épicas gestas deportivas de anónimas almas. Nada de ese coaching barato. Nada de esa pornografía pseudopsicológica creada para l@s pobres mercenari@s del running, que se masturban el coco para poder vibrar. Ya sabéis, es@s que no lo hacen por verdadero amor. Pero esta semana no voy a hablaros de ell@s. Esta semana sólo voy a subir el volumen de la gran Tina, y voy a seguir Nice & Easy aunque el piramidal vibre y me muerda el culo. Porque esta semana sólo quedan doce, y esto se trata de correr-y-cantar!!!!

Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada